PARTE 2 — EL REGALO QUE LO DESTRUYÓ

Salimos juntos del salón.

Detrás de nosotros, escuchamos a Vanessa discutir con Daniel.

La boda que él había organizado para demostrarme lo feliz que era sin mí estaba convirtiéndose en un desastre.

Cuando llegamos al jardín, Michael me entregó la pequeña llave dorada.

—Hay algo que todavía no te he explicado.

Lo miré confundida.

—¿Qué cosa?

—La casa está a nombre de mi empresa por ahora. Pero quiero ofrecerte la oportunidad de recuperarla legalmente, si eso es lo que deseas. Sin condiciones.

Las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas.

—Michael, no sé cómo agradecerte.

Él me acarició suavemente la mano.

—No tienes que agradecerme nada.

Durante unos segundos permanecimos en silencio.

Después respiró profundamente.

—Rebecca, hay algo que debo confesarte. Cuando me pediste que fingiera ser tu novio, acepté demasiado rápido.

—¿Por qué?

Sonrió con nerviosismo.

—Porque llevo casi un año enamorado de ti.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *