PARTE 2 — LA ORDEN DEL COMANDANTE

En aquel momento pensé que era otra de sus habituales provocaciones.

Ahora comenzaba a comprender que quizá buscaba algo más.

A la mañana siguiente, Jake despertó.

Me senté junto a su cama.

—Hola, campeón.

Sonrió débilmente.

—Hola, papá.

Le acaricié el cabello.

—Hay personas trabajando para que estés seguro.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—¿El abuelo va a volver?

—No podrá acercarse mientras estén vigentes las medidas de protección que estamos solicitando.

Jake apretó mi mano.

Después susurró:

—Papá, el abuelo quería que le dijera algo.

Sentí que el corazón se me detenía.

—¿Qué cosa?

—Dijo que si no le dabas la carpeta negra, te iba a quitar todo.

Me quedé inmóvil.

La carpeta negra.

Un expediente que yo había entregado años atrás a los investigadores militares.

Un expediente relacionado con Victor Kane.

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