Se Enamoró De Ella Con Una Sudadera Vieja, Y Tres Años Después Le Demostró Que El Amor Verdadero No Se Puede Comprar

Había oído hablar de Rivera Global. Incluso había visto alguna entrevista sobre su fundador en las noticias económicas que su padre solía ver.

No recordaba el rostro del hombre de aquellas entrevistas, pero sí recordaba el titular.

ALEJANDRO RIVERA: EL EMPRESARIO QUE CONSTRUYÓ UN IMPERIO ANTES DE LOS CUARENTA.

Lo miró de arriba abajo.

El traje.

El automóvil.

El conductor.

La seguridad con la que se movía por el mundo.

—Eres millonario.

Alejandro hizo una mueca.

—Técnicamente, bastante más que eso.

Lucía se quedó inmóvil.

—Eres multimillonario.

—Sí.

Durante unos segundos, ninguno dijo nada.

Finalmente, ella soltó una risa sin humor.

—Carla va a morir.

—Preferiría que no. Es una excelente empleada.

—¡Tuve una cita a ciegas con uno de los hombres más ricos del país vestida como si acabara de limpiar el garaje\!

Alejandro la miró con una seriedad absoluta.

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