Se Enamoró De Ella Con Una Sudadera Vieja, Y Tres Años Después Le Demostró Que El Amor Verdadero No Se Puede Comprar

—Estoy orgulloso de ti.

Ella sonrió.

—No hice nada extraordinario.

Él la miró con ternura.

—Eso es lo que dices siempre.

Y esta vez, Lucía no intentó discutir.

### Capítulo 8. La verdad que Alejandro nunca había contado

La relación avanzó durante los meses siguientes.

No siempre fue fácil.

Alejandro tenía viajes, reuniones y obligaciones que a veces parecían ocupar cada minuto del día. Lucía tenía exámenes que corregir, padres que atender y alumnos que podían convertir una mañana tranquila en una emergencia relacionada con pegamento y tijeras.

Aprendieron a negociar.

A pedir disculpas.

A reconocer cuándo uno necesitaba espacio y cuándo el otro necesitaba compañía.

Pero había una parte de Alejandro que Lucía todavía no comprendía.

A veces, él se quedaba mirando por la ventana durante largos periodos.

O recibía llamadas de su familia y después permanecía en silencio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *