Se Enamoró De Ella Con Una Sudadera Vieja, Y Tres Años Después Le Demostró Que El Amor Verdadero No Se Puede Comprar

—Qué interesante. ¿Trabajas en el mundo empresarial?

—Soy maestra de primaria.

La mujer parpadeó.

—Ah.

Aquel pequeño sonido contenía una evaluación completa.

Lucía lo reconoció inmediatamente.

Lo había escuchado en reuniones familiares, en entrevistas de trabajo y en conversaciones donde alguien decidía que su profesión era menos importante porque no venía acompañada de un salario elevado.

—Debe de ser muy gratificante —añadió la mujer, con una sonrisa demasiado perfecta—. Aunque imagino que es bastante diferente del ambiente en el que se mueve Alejandro.

Antes de que Lucía pudiera responder, Alejandro habló.

—No tienes idea de lo diferente que es.

La mujer lo miró, sorprendida.

Él continuó:

—Lucía trabaja todos los días con niños que están aprendiendo a comprender el mundo. Tiene una responsabilidad que muchas personas en esta sala no sabrían asumir ni durante una mañana.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *