Se Enamoró De Ella Con Una Sudadera Vieja, Y Tres Años Después Le Demostró Que El Amor Verdadero No Se Puede Comprar

Una parte de ella quiso creerle. La antigua Lucía habría buscado inmediatamente una forma de ayudarlo, incluso después de todo lo que había hecho.

Pero la mujer que estaba frente a él ya no era exactamente la misma.

—Si tu madre está enferma, espero que reciba la atención que necesita. Puedes buscar ayuda por los medios adecuados. Pero yo no voy a darte dinero.

Daniel la miró con rabia.

—Después de todo lo que vivimos…

—Precisamente por eso.

Lucía se volvió y caminó hacia la escuela para avisar al personal de seguridad de que aquel hombre la estaba acosando.

No corrió.

No lloró.

No pidió perdón por protegerse.

Y cuando, finalmente, llegó a casa, se permitió llorar durante diez minutos.

Después llamó a Alejandro.

### Capítulo 6. El multimillonario que quiso arreglarlo todo

Alejandro llegó al departamento de Lucía cuarenta minutos después.

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