El proceso judicial duró más de un año.
La Fiscalía presentó pruebas de la planificación del ataque, los movimientos del vehículo y las comunicaciones entre Ricardo y Vanessa.
Los peritajes también confirmaron que la exposición al calor dentro del automóvil fue determinante en la muerte de Mateo, y evaluaron la contribución de la sustancia encontrada.
Ambos fueron declarados culpables de los delitos que el tribunal consideró acreditados por su participación en el plan y la muerte del pequeño.
Recibieron condenas de prisión.
La actuación de las personas que permitieron la salida equivocada del niño se investigó por separado.
Durante el juicio, escuché detalles que todavía me despiertan por las noches.
No porque me haya arrepentido de denunciar.
Sino porque cada declaración recordaba lo cerca que Sofía estuvo de no regresar conmigo.
También inicié el divorcio.