También revisaron los medicamentos y suplementos que yo tomaba, mis antecedentes médicos y cualquier posible exposición a sustancias.
La conclusión inicial fue que no podían atribuir mi resultado a la bebida de mi padre. No había pruebas de que él hubiera añadido nada y el análisis hormonal, por sí solo, no permitía demostrarlo.
Finalmente, una especialista me recibió para explicarme los siguientes pasos.
—Sarah, tu resultado necesita una evaluación cuidadosa. La hCG suele asociarse con el embarazo, pero también puede elevarse por otras razones. Algunas son benignas y otras requieren investigación. Vamos a comprobar el origen de la elevación antes de sacar conclusiones.
—¿Podría ser cáncer? —pregunté, con la voz apenas audible.
La doctora no apartó la mirada.
—Es una de las posibilidades que debemos valorar, pero no significa que sea lo que tienes. Necesitamos completar las pruebas.