Mi padre de 74 años me invitó a cenar y me ofreció una bebida. Acepté, pero a la mañana siguiente me desperté sintiéndome terriblemente mal y fui al hospital. Cuando el médico vio los resultados de mis análisis de sangre, su expresión cambió de repente. Me preguntó: «¿Has sospechado últimamente que podrías estar embarazada?». Respondí: «¡No! ¿Por qué me pregunta eso?». Se quedó en silencio y luego susurró: «Hay una hormona en tu sangre que normalmente analizamos durante el embarazo. Pero hay algo en tus resultados que no tiene sentido…». De repente recordé la cena de la noche anterior y mis manos comenzaron a temblar…

También revisaron los medicamentos y suplementos que yo tomaba, mis antecedentes médicos y cualquier posible exposición a sustancias.

La conclusión inicial fue que no podían atribuir mi resultado a la bebida de mi padre. No había pruebas de que él hubiera añadido nada y el análisis hormonal, por sí solo, no permitía demostrarlo.

Finalmente, una especialista me recibió para explicarme los siguientes pasos.

—Sarah, tu resultado necesita una evaluación cuidadosa. La hCG suele asociarse con el embarazo, pero también puede elevarse por otras razones. Algunas son benignas y otras requieren investigación. Vamos a comprobar el origen de la elevación antes de sacar conclusiones.

—¿Podría ser cáncer? —pregunté, con la voz apenas audible.

La doctora no apartó la mirada.

—Es una de las posibilidades que debemos valorar, pero no significa que sea lo que tienes. Necesitamos completar las pruebas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *