Pero fue el primer paso hacia algo diferente.
Antes de marcharse, Daniel le prometió que volvería al día siguiente.
Y esta vez cumplió su promesa.
6. Tres meses después
El vecindario se sorprendió al ver que Daniel comenzó a visitar a su padre regularmente.
Al principio iba después de clase o del trabajo. Más adelante, ayudó a organizar sus citas médicas y participó en las reuniones con el equipo de atención.
Robert comenzó un tratamiento para la depresión y recibió apoyo nutricional y rehabilitación adaptada a sus capacidades.
Los avances fueron lentos.
Hubo días buenos y días difíciles. Algunas sesiones de rehabilitación terminaron antes de lo previsto porque Robert sentía dolor o se agotaba. En otras ocasiones, la tristeza regresaba con tanta fuerza que apenas quería hablar.
Pero ya no estaba solo.
Daniel, por su parte, retomó sus estudios y comenzó a salir con sus amigos. También habló con un orientador para aprender a manejar el resentimiento y la culpa que había acumulado.