La verdad que hizo llorar a todo el vecindario… 💔
Robert estaba tumbado en el sofá cuando vio entrar a los dos desconocidos.
Uno llevaba una carpeta bajo el brazo. El otro vestía un uniforme azul y sostenía una silla de ruedas reforzada.
—Daniel, hijo… ¿qué está pasando? —preguntó Robert, con la voz temblorosa.
Daniel permaneció junto a la puerta, incapaz de mirarlo a los ojos.
—Papá, tienes que venir con ellos.
Robert sintió que el corazón le golpeaba el pecho.
—¿Adónde me llevan? ¿Qué he hecho?
El hombre de la carpeta se acercó con delicadeza.
—Señor Robert, somos parte de un equipo especializado en atención y traslado de personas con movilidad reducida. Su hijo nos ha contactado para organizar su ingreso en un centro donde puedan atender sus necesidades médicas.
Robert se quedó inmóvil.
—¿Un centro? ¿Me vas a mandar lejos, Daniel?