Parte 2: Detrás del velo del viento de la montaña

Jeremiah miró a Cyrus, esperando encontrar una discusión o una amenaza.

Solo encontró a un hombre que permanecía junto a Josephine sin intentar silenciarla.

—Se arrepentirá —murmuró.

—Tal vez me arrepienta de muchas cosas en la vida —respondió ella—. Pero nunca me arrepentiré de haberle cerrado la puerta a un hombre que solo podía verme como una cicatriz.

Jeremiah montó y se alejó entre la nieve.

Cuando desapareció, Josephine comenzó a temblar.

Cyrus no la abrazó inmediatamente.

—¿Quiere que me quede aquí con usted?

Ella asintió.

Entonces él se sentó a su lado, junto al fuego, hasta que su respiración volvió a la normalidad.

Aquella noche, Josephine comprendió algo que jamás había aprendido en su hogar: ser valiente no significaba dejar de tener miedo. Significaba que el miedo ya no tenía derecho a tomar todas sus decisiones.

La primavera que cambió sus vidas

El invierno fue largo.

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