Después preguntó:
—¿Te dejó algo?
Sentí un escalofrío.
Miré hacia el mostrador.
La carpeta gris seguía allí.
—Sí.
—No la abras.
Me quedé inmóvil.
—Ya la abrí.
Su respiración cambió.
—¿Qué viste?
—Fotografías de Natalia y mi abuela.
Hubo un silencio prolongado.
Finalmente Mikhail susurró:
—Dios mío…
Sentí que el corazón comenzaba a latir violentamente.
—Mikhail, ¿qué está pasando?
Su voz se quebró.
—Natalia descubrió algo antes de morir.
—¿Qué?
—Algo que podía destruir a personas muy poderosas.
Miré nuevamente la carpeta.
—¿Y mi abuela?
Mikhail respiró profundamente.
—Rosie fue la última persona con la que Natalia se reunió antes de desaparecer.
Sentí que la sangre se me helaba.
—Pero me dijiste que Natalia murió por una enfermedad.
Hubo un silencio.
Finalmente respondió:
—Eso fue lo que nos dijeron.
Me quedé completamente paralizada.
Apenas cinco minutos después, dos vehículos negros se detuvieron frente al restaurante.