Después sacó una carpeta.
—Durante la investigación financiera encontramos una cuenta que no aparecía en los documentos iniciales.
Fruncí el ceño.
—¿Qué cuenta?
—Una cuenta empresarial relacionada con Evelyn.
Sarah se acercó.
—¿Qué tiene de especial?
Bennett abrió la carpeta.
—Recibió varios depósitos importantes durante los meses anteriores al ataque.
Me quedé inmóvil.
—¿De quién?
El detective respiró profundamente.
—De una sociedad vinculada a un antiguo administrador de los bienes de su padre.
Sentí que el corazón comenzaba a golpearme las costillas.
—¿Mi padre?
Bennett asintió.
—Estamos intentando determinar por qué se realizaron esas transferencias.
Sarah examinó los documentos.
Su expresión cambió.
—Elena, este nombre…
Miré la página.
Reconocí inmediatamente al hombre mencionado.
Era Richard Vance.
El hermano mayor de Sarah.
El abogado que había ayudado a mi padre a organizar su patrimonio muchos años atrás.
Sentí que el mundo se detenía.