¡MI CUÑADO ME TIRÓ UNA CERVEZA ENCIMA FRENTE A TODA LA FAMILIA, SIN SABER QUE YO HABÍA SIDO CAMPEONA DE ARTES MARCIALES MIXTAS!

—Entonces ya vas por buen camino, princesa.

Un año después, recibí una invitación inesperada.

Una organización deportiva de Monterrey quería rendirme un homenaje por mi trayectoria y por mi trabajo enseñando defensa personal a mujeres.

Durante mucho tiempo había rechazado ese tipo de eventos.

Pero aquella vez acepté.

No por el reconocimiento.

Sino porque Sofía insistió en acompañarme.

La ceremonia se celebró en un auditorio lleno de deportistas, entrenadores y familias.

Alejandro estaba sentado en primera fila.

A su lado estaban Marisol, Sofía y Patricia.

Incluso Rodrigo había asistido.

Cuando anunciaron mi nombre, subí al escenario con el corazón acelerado.

Me entregaron una placa conmemorativa.

El público aplaudió.

Y por primera vez en muchos años, no sentí tristeza al recordar mi carrera.

Sentí gratitud.

Tomé el micrófono.

—Durante mucho tiempo pensé que mi historia deportiva había terminado de la peor manera.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *