Asentí.
—Me alegro.
—Pero si hubo una injusticia, también quiero que se conozca. No quiero construir la vida de mi hija sobre el sufrimiento de otra persona.
Por primera vez, la miré de verdad.
No como a la mujer que había ocupado mi lugar.
Sino como a alguien que también podía perder mucho.
—Hay algo que debes saber —murmuré—. El profesor Valdés no es quien aparenta ser.
Clara se quedó inmóvil.
—¿Héctor Valdés?
—Sí.
Bajó lentamente la mirada hacia su taza.
—Es mi director de departamento.
Sentí que el corazón se me detenía.
—¿Confías en él?
Tardó demasiado en contestar.
—Hasta hace una semana, sí.
Entonces abrió su bolso.
Sacó una copia de un contrato.
—Me pidió que firmara esto como responsable de la nueva fase de Aurora. Es un acuerdo de colaboración con una empresa llamada Veridian Biosciences.