La Niña Tocó La Nuca Del Mafioso Y Su Consejero Perdió La Calma-aurelle

Dante permaneció inmóvil.

La biblioteca volvió a llenarse del sonido de la lluvia.

Durante tres años había escuchado una explicación completamente distinta sobre aquella zona de su cuello.

Un fragmento metálico.

Tejido cicatricial.

Una lesión demasiado delicada para intervenir.

Nada relacionado con un insecto.

Y mucho menos con algo que pareciera tener pequeñas patas.

La expresión de Sophie era seria.

No sonreía.

No parecía estar jugando.

Hablaba como una niña que había descubierto algo y quería compartirlo.

Anna comprendió que ya no podría hacer desaparecer aquella conversación.

Dante había despertado.

Había escuchado la palabra «insecto».

Y su mano seguía sujetando la muñeca de Sophie.

Por un momento, Anna recordó todo lo que había aprendido sobre Victor Hale.

Él conocía cada cita médica.

Cada protocolo.

Cada explicación sobre la recuperación de Dante.

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