Camila entró acompañada de Adrián Barrera.
Los dos se detuvieron al verme.
Mi hermana miró los documentos sobre la mesa.
Después observó a nuestra madre.
—Te dije que no guardaras esos papeles aquí.
El silencio fue insoportable.
Adrián intentó recuperar la calma.
—Mateo, creo que deberíamos hablar todos tranquilamente.
Me levanté.
—¿Por qué mi madre aparece como administradora de la empresa que recibió el dinero supuestamente robado por mi padre?
Adrián ajustó su corbata.
—Los documentos antiguos pueden prestarse a interpretaciones equivocadas.
—Entonces explícame la interpretación correcta.
Camila intervino.
—Papá iba a arruinarnos. Mamá hizo lo necesario para salvar la empresa.
La miré.
—¿Lo necesario?
Mi hermana apretó los labios.
—Tú eras demasiado joven para entenderlo.
Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
—¿Participaste en su desaparición?
Camila no respondió.
Mi madre comenzó a sollozar.
Y Adrián dio un paso hacia la puerta.