Colgué con educación.
Después fui a buscar a mis hijas.
Sophie estaba intentando dibujar un avión.
—Mamá, ¿podemos visitar a papá algún día?
Me senté junto a ella.
—Podemos hablar de organizar una visita cuando sea posible y seguro. Pero no tienes que decidir nada hoy.
—¿Y si papá vuelve a casarse?
Le besé la frente.
—Entonces tendrá que aprender a cuidar de su nueva familia sin dejar de quereros a vosotras.
Madeline, que había escuchado desde la puerta, se acercó.
—¿Y tú vas a volver a casarte?
Sonreí.
—Ahora mismo estoy ocupada siendo vuestra madre y haciendo mi trabajo. No necesito resolver toda mi vida hoy.
Las dos se rieron.
Y aquella risa me recordó que, pese a todo, todavía teníamos un futuro por construir.
7. El día en que Preston vio lo que había perdido
Seis meses después del divorcio, Preston viajó para visitar a sus hijas.