—Entonces tendrás que hablar con Brielle y buscar asesoramiento médico y legal para determinar cuáles son las opciones apropiadas.
—¿No quieres saber la verdad?
Miré hacia el pasillo.
Madeline estaba ayudando a Sophie a preparar una tarjeta para una actividad escolar.
—La verdad importa, Preston. Pero no cambia lo que ocurrió entre nosotros.
Él guardó silencio.
Después preguntó:
—¿Crees que fui un mal padre?
La pregunta me sorprendió.
No respondí inmediatamente.
—Creo que tomaste decisiones que hicieron daño a tus hijas. Lo que hagas a partir de ahora dependerá de ti.
—Quiero verlas.
—Podemos organizar llamadas y visitas de acuerdo con el convenio de custodia, teniendo en cuenta nuestra nueva ubicación, los requisitos legales y lo que sea mejor para ellas.
—¿Me dejarás hablar con ellas?
—Son tus hijas, Preston. Nunca he querido castigarlas privándolas de su padre. Pero tampoco voy a permitir que se conviertan en instrumentos de nuestras discusiones.