Eleanor habló.
—Esa es una de las cuestiones que deben aclararse. Su padre reconocía haber autorizado ciertas ayudas familiares. Pero cuestionó otros movimientos y la forma en que fueron obtenidos.
Papá abrió uno de los estados de cuenta.
Su expresión cambió.
—¿Ciento veinte mil dólares en una sola transferencia?
Mamá tragó saliva.
—Era para nuestro negocio.
—¿Qué negocio?
—El proyecto inmobiliario.
Papá levantó la mirada.
—Me dijiste que el inversionista había aportado ese dinero.
Mamá cerró los ojos.
Y por primera vez entendí que mi padre no conocía toda la historia.
Eleanor colocó otra hoja sobre el escritorio.
—Su padre también conservó mensajes y solicitudes de dinero. Algunos indicaban que necesitaban fondos para gastos médicos urgentes.
Papá miró a mamá.
—¿Qué gastos médicos?
Nadie habló.
Entonces Eleanor dijo:
—Margaret, su padre quiso darle la oportunidad de explicar esos movimientos mientras estaba vivo.