Se rio entre lágrimas.
Después guardó la fotografía junto al ramo.
Cuando salió, Alejandro la esperaba al final del pasillo.
No parecía el millonario de las revistas.
Parecía un hombre nervioso que estaba a punto de casarse con la mujer que amaba.
Sofía estaba a su lado.
—¿Lista? —preguntó él.
Valeria tomó su mano.
—Sí.
Durante la ceremonia, Alejandro le prometió respeto, honestidad y libertad.
Valeria le prometió lo mismo.
No prometieron que jamás se harían daño.
Prometieron hablar cuando algo doliera.
No prometieron que nunca tendrían miedo.
Prometieron no utilizar el miedo como una excusa para controlar al otro.
Y no prometieron olvidar a quienes habían perdido.
Prometieron recordarlos con amor.
Después de la boda, mientras los invitados bailaban y Sofía perseguía a sus primos por el jardín, Alejandro se acercó a Valeria.
—¿En qué piensas?