PART 2 ; La carta escondida en el sobre

Epílogo. La última deuda de Javier Morales

La boda se celebró unos meses después.

Fue una ceremonia pequeña, rodeada de amigos y familiares.

No hubo una exhibición de riqueza.

No hubo discursos sobre negocios ni fotografías destinadas a las revistas sociales.

Hubo flores blancas.

Música.

Una mesa llena de comida.

Y una niña de seis años que insistió en caminar junto a Valeria llevando al Señor Oreja bajo el brazo.

Antes de la ceremonia, Valeria se quedó sola unos minutos en una pequeña habitación.

Tenía entre las manos la fotografía de su padre.

La misma en la que aparecía con su gorra de pesca y una sonrisa torcida.

—Ojalá pudieras estar aquí —susurró.

Una lágrima resbaló por su mejilla.

—Creo que me habría gustado que conocieras a Alejandro. Aunque probablemente le habrías dicho que necesita aprender a cocinar algo más que pollo.

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