PART2 ; EL SECRETO QUE ESCONDÍA MI PROPIA FAMILIA

Ricardo no levantó la cabeza.

Ninguno respondió.

—¡Les estoy preguntando si mi hijo sabía lo que estaba pasando!

Valeria se acercó a mí.

—Por favor, escúchame. Alejandro no es una mala persona. Se metió en problemas y yo intenté ayudarlo.

—¿Qué clase de problemas?

—Tenía deudas.

—¿Deudas de qué?

Se mordió el labio.

—Deudas que no podía pagar.

—¿Cuánto?

—No lo sé exactamente.

—¿Y por eso robaron dinero de la empresa?

—¡No lo robamos! Era un préstamo temporal. Alejandro iba a devolverlo.

La miré sin poder creer lo que estaba escuchando.

—¿Un préstamo? ¿Con mi firma falsificada? ¿Con una empresa que ocultaba al beneficiario real? ¿Y con los salarios de los empleados retenidos para mantener todo en secreto?

Valeria no respondió.

Entonces Camila habló.

Lo hizo en voz baja, casi con timidez.

—Señor…

Me volví hacia ella.

—¿Qué ocurre?

La niña miró a su madre y después a mí.

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