Capítulo 8. La decisión que nadie podía tomar por mí
Seis meses después de descubrir el secreto, Mauricio y yo nos reunimos con una terapeuta de pareja.
No fuimos porque yo hubiera decidido perdonarlo.
Fuimos porque teníamos un hijo y porque necesitaba comprender si todavía existía una relación que pudiéramos reconstruir.
Durante las primeras sesiones apenas hablábamos sin discutir.
Yo le preguntaba por una decisión económica y él intentaba explicar el contexto.
Yo escuchaba una excusa.
Él se frustraba porque sentía que ninguna respuesta era suficiente.
La terapeuta nos hizo una pregunta que cambió nuestras conversaciones.
—Mauricio, ¿qué crees que Daniela necesita para volver a confiar en ti?
Él respondió:
—Que le demuestre que la amo.
La terapeuta negó suavemente con la cabeza.
—Eso es lo que tú crees que necesitas demostrar. Pero ella no te está preguntando si la amas. Te está preguntando si puede confiar en lo que dices.