—Mi padre me dijo que llevaba la contabilidad de pequeños negocios.
—También hacía eso. Pero durante un tiempo fue responsable de revisar las cuentas de varias empresas grandes.
Miré las fechas.
El contrato había terminado meses antes de que yo conociera a Mauricio.
—¿Por qué nunca me lo contó?
—No lo sé. Pero hay algo más.
Patricia sacó una hoja con varios movimientos bancarios.
—Tu padre descubrió irregularidades en una de las sociedades vinculadas a Rodrigo. Informó a Esteban y se negó a firmar un informe que habría aprobado determinadas transferencias.
—¿Qué ocurrió después?
—Lo despidieron. Y, según la correspondencia que hemos recuperado, recibió amenazas para que no hablara del asunto.
Sentí que el aire se volvía pesado.
—¿Mi padre estaba amenazado?
—Eso parece.
Recordé los últimos meses de su vida.
La manera en que cerraba las cortinas por la noche.