—¿Y los trabajos sí se hicieron?
Mauricio tardó demasiado en responder.
—La mayoría.
Dos palabras.
La mayoría.
Sentí frío.
—¿Qué significa “la mayoría”?
—Sandra…
—¿Qué significa?
Antes de responder, tocaron nuevamente.
Arturo entró acompañado por una mujer de unos treinta años que llevaba una computadora portátil.
—Almirante, necesitamos mostrarle algo.
Mauricio se levantó.
—No.
La mujer lo miró sorprendida.
—Teniente…
—Dije que no.
Me puse entre ellos.
—Mauricio, siéntate.
—Sandra, escúchame.
—Siéntate.
Lo hizo.
La mujer abrió la computadora.
—Soy la teniente Karla Mendoza, del área administrativa. Estábamos revisando respaldos porque varias versiones actuales no coinciden con las copias automáticas del sistema.
—¿Encontraron quién modificó los archivos?
Karla dudó.
—Encontramos desde qué usuario se hicieron algunos cambios.
Mauricio cerró los ojos.
Karla giró la pantalla hacia mí.
Aparecía un identificador.
MOWENS-17.
Miré a mi hermano.
—¿Es tu usuario?