“Necesito saber si sigues viendo a Daniela.”
Rodrigo había respondido:
“No. Me la encontré por casualidad. Está casada y embarazada. No inventes problemas.”
La persona insistió.
“¿Estás seguro de que el bebé no podría ser tuyo?”
Rodrigo bloqueó el número.
Mauricio comprobó el teléfono.
Era una línea prepago.
Pero Paola reconoció inmediatamente los últimos cuatro dígitos.
Su madre había usado ese número durante meses para vender productos por internet.
Ya no quedaban dudas.
Mauricio decidió verla.
Yo también fui.
Nos encontramos en una cafetería de Zapopan.
Lugar público.
Sin gritos.
Sin familiares alrededor.
Leticia llegó convencida de que Mauricio finalmente quería reconciliarse.
—Sabía que ibas a entender —dijo.
Mauricio colocó una carpeta sobre la mesa.
Dentro estaban impresas las fotografías, los mensajes de Rodrigo, la declaración de Paola y la documentación del hospital.