Pero lo vi.
—¿Qué tiene que ver Verónica con esto?
—Nada.
—Daniel.
El monitor de su pulsera emitió un pequeño sonido cuando él movió demasiado el brazo.
Una enfermera se acercó.
—Doctor Mendoza, necesita regresar a su habitación.
—Un minuto.
—Ahora.
Yo todavía sostenía el comprobante.
M.R.C.
$780,000 pesos.
Y entonces recordé algo.
Tres meses atrás, mi cuñada Verónica había llegado a nuestra casa llorando.
Dijo que estaba atravesando problemas económicos después de separarse.
Daniel habló con ella en el jardín.
Cuando entró, le pregunté si necesitaba ayuda.
—No es nada que yo no pueda resolver —respondió.
¿Le había dado ese dinero?
—¿Le pagaste algo a Verónica?
—No.
La respuesta fue demasiado rápida.
Mi teléfono sonó.
Era la escuela de Sofía.
Contesté inmediatamente.
—¿Bueno?
—Señora Laura Mendoza, hablamos del Colegio del Valle. Queríamos confirmar que Sofía saldrá hoy con la señora Verónica Mendoza.