La cara de Rodrigo cambió.
—Mariana, espera.
Pero ya estaba bajando las escaleras.
Mi celular comenzó a vibrar apenas entré a la terminal privada.
Rodrigo.
Mi suegra.
Después, Rodrigo otra vez.
No contesté.
Entonces apareció un mensaje de Daniel Cárdenas, director financiero de Grupo Alcázar.
“¿Ya bajaste del avión?”
Respondí que sí.
Su contestación llegó inmediatamente:
“Tenemos que hablar antes de que Rodrigo llegue a Monterrey.”
Sentí un escalofrío.
“¿Sobre qué?”
Vi los tres puntos en la pantalla.
Daniel estaba escribiendo.
Finalmente apareció un nuevo mensaje:
“Sobre Fernanda. Y sobre unos documentos que Rodrigo firmó creyendo que tú jamás los descubrirías.”
Me quedé inmóvil.
“¿Qué documentos?”
Daniel respondió:
“No puedo mandarlos por WhatsApp. Hay alguien dentro del círculo de Rodrigo revisando información confidencial. No confíes en nadie hasta que nos veamos.”
Luego llegó una fotografía borrosa.
Era la primera página de un documento notarial.