—¿Por qué? —pregunté con la voz quebrada—. ¿Por qué haría algo así?
Mauricio abrió la siguiente carpeta.
—Porque tu abuelo descubrió que Roberto estaba utilizando los recursos de la empresa para cubrir gastos personales y deudas que no tenían nada que ver con el negocio. Cuando Joaquín se negó a seguir financiándolo, comenzaron los problemas entre ellos.
—¿Y yo qué tenía que ver?
—Tu abuelo descubrió que tu padre estaba dispuesto a sacrificar cualquier relación familiar para conservar el control de la empresa. Temía que, si te reconocía públicamente como su nieto, Roberto intentara utilizarte para recuperar el control de los bienes familiares.
—Pero yo era un bebé.
—Precisamente. Tu abuelo pensó que mantenerte fuera de ese conflicto durante tus primeros años podía protegerte. El error fue confiar en que tu padre terminaría cumpliendo su palabra.
Me quedé mirando la fotografía.