La prueba se realizó mediante un laboratorio acreditado, con identificación de las personas y procedimientos documentados.
Naomi insistió en que todos entendieran qué podía demostrar el análisis y qué no.
El resultado llegó varias semanas después.
Richard abrió el informe en su oficina.
Leyó la primera página.
Después la segunda.
Sus manos comenzaron a temblar.
El análisis respaldaba de manera concluyente su paternidad biológica respecto de los cinco hijos.
Daniel.
Samuel.
Joshua.
Naomi.
Grace.
Todos eran suyos.
Richard se dejó caer en la silla.
Durante treinta años había construido su vida alrededor de una mentira.
Una mentira que él mismo había decidido creer.
Llamó al laboratorio.
Preguntó si podía existir un error.
Le explicaron el alcance de los resultados.
Después llamó a Naomi.
Ella contestó.
—¿Señor Collins?
Su voz tembló.
—Recibí el informe.
—Nosotros también.