—Yo también habría querido verla aquí.
Adrian asintió.
Después miró hacia Naomi.
—Esta vez investigué mejor.
Me reí.
—Eso espero.
A veces la gente cree que aquella historia fue sobre una muchacha sin hogar que salvó a un millonario de una novia malvada.
No fue así.
Celeste cometió errores graves.
Permitió que su hermano utilizara su relación.
Mintió.
Manipuló.
Pero no era una caricatura.
Amaba a Adrian y, al mismo tiempo, hizo cosas que destruyeron la posibilidad de que él pudiera confiar en ella.
Sebastian tampoco perdió porque una muchacha pobre tuviera poderes especiales.
Perdió porque Eleanor había guardado evidencia y porque profesionales hicieron su trabajo.
Y yo no era especial porque estuviera sucia.
Era una joven en una situación terrible que alguien decidió mirar como persona.
Eso fue Eleanor.
Ella me vio.
Mucho antes de que todos aquellos invitados se vieran obligados a hacerlo.