PARTE 2: EL NIÑO DE LAS SOMBRAS…

Era una notificación de desalojo.

En la esquina superior aparecía un logotipo que conocía perfectamente.

MORGAN URBAN DEVELOPMENT.

Mi propia empresa.

Leí la firma.

La autorización llevaba mi nombre.

—Yo nunca aprobé esto.

María, que estaba detrás de mí, tomó el documento.

—La firma es digital.

—¿Quién inició el proyecto?

Revisó su tableta.

Su rostro cambió.

—Su hermano.

Gabriel.

Cerré los ojos.

Mi hermano menor dirigía la división inmobiliaria.

Elena habló:

—Quieren desalojarnos mañana.

—No ocurrirá.

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