Justo cuando terminé de pagar la deuda de mi casa, mi madre llamó y me dijo que se la regalara a mi hermana como regalo por haber obtenido su doctorado. Mi padre añadió: —Siempre serás el mayor fracaso de esta familia. Cuando pregunté dónde viviríamos mi hija y yo, respondió: —Mañana a las 10 iremos para obligarte a firmar los papeles. Justo cuando estaba a punto de colgar, mi hija dijo: —Perfecto. Tengo una sorpresa para ellos.

base para iniciar una donación ante notario.

―No.

Mi padre golpeó la mesa.

―No empieces.

Tomó una pluma.

―Tu hermana necesita esta casa más que tú.

Paola ni siquiera me estaba mirando.

Tomaba fotografías con el celular.

―Esta recámara será mi vestidor.

Entonces escuchamos la voz de Valeria desde la sala.

―Eso sería complicado.

Todos voltearon.

Mi hija estaba de pie junto al televisor.

―Porque para recibir una casa como regalo de graduación primero tendrías que haberte graduado.

Paola dejó de sonreír.

Valeria encendió la pantalla.

―Y tú ni siquiera estás inscrita en la universidad desde hace 3 años.

Parte 2: Mi madre soltó una risa nerviosa.

―No digas tonterías.

Valeria cambió de diapositiva.

Apareció una publicación de mi madre.

Una fotografía de Paola con bata blanca.

Debajo decía que llevaba 4 días encerrada preparando la defensa de su tesis doctoral.

Después apareció otra fotografía.

Paola estaba en un yate.

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