Volví 3 horas antes y encontré a mi madre de 68 años de rodillas limpiando el baño de mi suegra. Cuando la ayudé a levantarse, vi 4 moretones con forma de dedos en su muñeca. Mi esposo me ordenó que no hiciera una escena. Entonces recordé las últimas palabras de mi padre: «Si algún día lastiman a tu madre, abre el compartimento falso de su máquina de coser»

—Las 2 casas fueron construidas sobre una propiedad antigua. Los sótanos están conectados por un pasadizo de servicio.

Recordé las palabras de Patricia.

Nadie volvería a abrir ese sótano.

Bajamos.

Había una puerta metálica detrás de una estantería.

Tomás introdujo un código.

No abrió.

Entonces escuchamos un pitido electrónico.

La pantalla del sistema de seguridad mostró un mensaje.

“BÓVEDA INFERIOR.”

“ACCESO DESDE UNIDAD CONTIGUA.”

“CÓDIGO ACEPTADO.”

Alguien acababa de entrar desde la casa donde estaban Mauricio y Patricia.

Parte 3

Corrimos escaleras abajo.

Cuando abrimos la puerta metálica, una corriente de aire frío salió del pasadizo.

Había huellas de tierra fresca.

Al otro extremo escuché cerrarse una puerta.

Alguien había escapado.

Tomás encendió las luces.

La bóveda era más pequeña de lo que imaginaba.

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