thuytram-La Llamada Que Diego Olvidó Colgar Destapó 190 Mil Pesos Ocultos-thuytram

—Pero eso es lo que está pasando.

Me levanté para revisar a Renata, que dormía en su moisés.

Diego se acercó un paso, pero se detuvo antes de tocarla.

—La extraño.

—Entonces demuéstralo estando presente cuando te corresponda, no subiendo una foto para que todos crean que lo estás.

Esa frase le dolió.

Lo vi.

Pero también la necesitaba escuchar.

En las semanas siguientes empezó a visitar a Renata en horarios definidos.

Al principio llegaba con regalos pequeños que ella, con 4 meses, ni siquiera podía entender.

Después dejó de llevar cosas y comenzó a hacer algo más útil.

Aprendió a preparar el biberón como a ella le gustaba.

Aprendió a reconocer cuándo estaba cansada antes de que empezara a llorar.

Aprendió que ser padre no era sostenerla siete minutos para una fotografía.

Nada de eso reparó nuestro matrimonio.

Pero sí empezó a construir una relación entre él y su hija que no dependía de mí fingiendo que todo estaba bien.

Su madre también volvió a acercarse.

La primera vez que vino después de la cena no me pidió detalles sobre Daniela.

Tampoco defendió a su hijo.

Se sentó en la cocina y me dijo:

—Debí preguntarte a ti cómo estabas.

Esa disculpa sí la acepté.

No porque borrara las semanas en que me había dejado sola creyendo una versión falsa, sino porque nombraba exactamente el error.

Con Diego fue más difícil.

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