Antes de inclinarse junto a Abril, Julián se lanzó hacia el recipiente negro, lo sujetó por el asa y trató de meterlo detrás de un mueble del vestíbulo.
Valeria lo vio desde arriba y comprendió algo peor que la indiferencia: su esposo sabía exactamente qué objeto tenía que desaparecer.
—Déjalo ahí —dijo ella.
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Julián levantó la cabeza.
—Tú cállate.
Abril seguía tendida sobre el mármol, respirando con dificultad después de los golpes, pero abrió los ojos cuando escuchó a su hermano.
Luego miró el recipiente.
—No lo escondas —murmuró—. Mamá hizo lo mismo cuando murió mi papá.
Julián se quedó inmóvil.
Doña Graciela giró hacia su hija con una expresión que Valeria nunca le había visto.
No era preocupación.
Era miedo.
—Estás confundida por el golpe —dijo Graciela—. No sabes lo que estás diciendo.
Abril apretó los dientes.
—Sí sé.
Valeria tomó el teléfono y llamó a emergencias sinbajar por la escalera, porque los escalones seguían cubiertos por la grasa transparente.
Dio la dirección, explicó que una mujer había sufrido una caída y añadió que nadie debía limpiar ni tocar la escalera.
Julián soltó una risa corta.
—¿Ahora vas a hacerte la inocente?
Valeria lo miró.
—No.
Él señaló a Abril.
—Tú la llamaste.
Esa frase golpeó a Valeria de una manera distinta.
Porque era verdad.
Ella había sabido que la escalera estaba preparada para hacerla caer y, aun así, había utilizado la obsesión de Abril por una bolsa para hacerla subir.
No había empujado a su cuñada.
No había puesto la grasa.
Pero tampoco la había advertido.
Y no podía borrar esa decisión solamente porque el plan original hubiera sido asesinarla a ella.
—Sí —respondió Valeria—. Yo la llamé.
Graciela aprovechó inmediatamente la confesión.
—¿Escuchaste, Julián? Ella provocó esto. Ella hizo que Abril subiera.
—La grasa yaestaba ahí —dijo Abril desde el piso.
Su voz era débil, pero clara.
Graciela bajó la mirada hacia ella.
Abril continuó.
—Y tú acabas de gritar que la que debía caer era Valeria.
Julián volvió a mirar el recipiente negro.
Valeria notó el movimiento.
—Ni lo intentes.