—¿Por qué?
Lo miré directamente.
—Porque durante mucho tiempo pensé que algún día tendría que demostrar que no estaba mintiendo.
Esteban tomó el informe.
Sus ojos recorrieron la primera página.
Después la segunda.
Su expresión se volvió seria.
—Señor Hartwell…
Adrián extendió la mano.
—Dámelo.
El abogado dudó.
—Adrián.
—Dámelo.
Esteban se lo entregó.
Adrián leyó.
Una vez.
Dos veces.
Después dejó caer lentamente el documento sobre la mesa.