Me llamaron estéril después de 8 años de relación, mi novio eligió a otra y su familia me humilló durante la boda. Yo no grité; guardé el informe médico y me marché. Cuando mi jefe dijo: “Mi hijo tiene el mismo problema, quizás debería casarse”, acepté conocerlo. Cinco meses después estaba embarazada de trillizos…

—Espero que nunca vuelvas a utilizar la maternidad, el cuerpo o una enfermedad para humillar a otra mujer.

Renata se acerca con lágrimas en los ojos.

—No lo haré.

Mauricio apareció una última vez cuando Valeria tenía seis meses de embarazo.

La esperaba afuera del instituto.

Su abdomen ya era imposible de ocultar.

Cuando Mauricio la vio, quedó paralizado.

—Entonces era verdad.

Valeria siguió caminando.

—Valeria, espera.

Él se colocó frente a ella.

—¿Son de Alejandro?

Valeria sonrió levemente.

—No tienes derecho a preguntar.

—Yo solo…

—Solo ¿qué? ¿Quieres saber si la mujer que dejaste porque supuestamente no podía tener hijos está esperando tres?

Mauricio tragó saliva.

—Mi mamá cometió algo terrible.

—Y tú lo permitiste.

—No sabía todo.

—Sabías suficiente.

Aquella frase lo dejó sin defensa.

—Puedo declarar contra ella si eso ayuda.

—Hazlo porque es correcto. No para recuperarme.

Mauricio la miró durante unos segundos.

— ¿Alguna vez podrías perdonarme?Valeria pensó en los ocho años compartidos, en la boda, en la palabra “estéril”, en el falso expediente y en aquella noche en que Mauricio descubrió la mentira y decidió permanecer callado.

—Perdonarte no significa volver a abrirte la puerta.

Pasó junto a él.

Nunca volvieron a hablar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *