Señaló hacia la ventana.
Me acerqué y vi un pavo real parado en el jardín.
Aves
Era enorme.
Y lo más extraño era que tenía exactamente los mismos colores que el animal bordado en el mantel.
El pavo real caminó lentamente hasta la puerta.
Entonces dejó caer algo frente a nosotros.
Una pequeña caja metálica oxidada.
Mi abuela comenzó a temblar.
—No puede ser…
—¿Qué es esto?
Ella me miró con lágrimas en los ojos.
—Esa caja desapareció hace treinta años.
La recogí y la abrí.
Dentro había una fotografía antigua.
En ella aparecían mi abuelo, mi abuela y un hombre joven que yo jamás había visto.
Detrás de la fotografía había una frase:
«Si algún día el pavo real regresa, significa que la verdad ya no puede permanecer escondida.»
Aves