Mi vecino aplastó la bicicleta que mi hijo compró después de ahorrar casi un año y se negó a pagarla… yo quería llevarlo hasta el juzgado, pero mi hijo ya había preparado algo que nadie en la colonia esperaba

fotografías y hablando con la administración solamente para demostrar que Rogelio había mentido.

 

—¿Qué más

 

¿en contraste?

 

Mateo bajó la mirada.

 

—Esto es lo que no sabía si debía enseñarte.

 

Sacó otra hoja.

 

Era una captura de pantalla de un segundo video.

 

En ella se vio a Rogelio afuera de su casa la noche anterior al accidente.

 

Derechos de accidentes y daños personales

 

Estaba hablando con alguien.

 

—¿Quién es?

Mateo amplió la imagen.

 

Reconocí a Carlos, un vecino que vivía dos calles más abajo.

 

—¿Y qué tiene?

 

Mateo reprodujo el audio.

 

La calidad no era perfecta, pero se entendía.

 

Primero escuchamos a Carlos.

 

—Nomás págale al muchacho si llegas a dañarla. El chavo trabajó meses por esa bicicleta.

 

Luego la voz de Rogelio:

 

—Pues que aprenda a no dejar sus cosas donde estorban.

 

Carlos respondió:

 

—Está dentro de su entrada.

 

Hubo unos segundos de silencio.

 

Después Rogelio dijo algo que

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *