“Necesitamos hablar antes de que hagas algo de lo que todos nos arrepintamos.”

Lo leí dos veces.
Después respondí una sola frase:
“Ahora sí quiero saberlo todo.”
Y por primera vez, fui yo quien decidió cuándo comenzaría la conversación.
“Necesitamos hablar antes de que hagas algo de lo que todos nos arrepintamos.”

Lo leí dos veces.
Después respondí una sola frase:
“Ahora sí quiero saberlo todo.”
Y por primera vez, fui yo quien decidió cuándo comenzaría la conversación.