“¿Asesoramiento legal?”
Sofía se volvió hacia él.
Por primera vez desde que entró a la habitación, sonrió.
Una pequeña sonrisa.
“Papá, ¿de verdad creíste que todos esos años de la facultad de derecho fueron sólo para poder decirle a tus amigos que tu hija era abogada?”
Algunas personas se rieron suavemente.
Don Chema se tapó la boca.
Siempre había sabido que Sofía ejercía la abogacía.
Lo que él no sabía era hasta dónde había llegado.
El fiscal lo sabía.
Su expresión había cambiado por completo.
El juez Vargas estudió los documentos que Sofía entregó al secretario.
“¿Litigio penal federal?”
“Sí, Su Señoría.”
“¿Y los delitos financieros?”
“Durante los últimos once años.”
El director Robles se inclinó hacia su abogado.
Su abogado susurró algo urgentemente.