PARTE 2
Mis manos comenzaron a temblar.
Cuando levanté la sábana, vi que las piernas de Ethan estaban cubiertas de cicatrices. Permanecían inmóviles.
Él bajó la mirada.
—Hace cuatro años tuve un accidente. Los médicos dijeron que jamás volvería a caminar.
Sentí un nudo en la garganta.
Ahora entendía por qué siempre estaba solo, por qué sonreía tan poco y por qué evitaba las fiestas familiares.
Pero aún había algo que no cuadraba.
Me arrodillé frente a él.
—Ethan… eso no cambia lo que siento por ti.
Él negó lentamente con la cabeza.
—Ojalá ese fuera el verdadero problema.
Levantó una carpeta que estaba sobre la mesa de noche y me la entregó.
—Ábrela.
Dentro había documentos legales, informes médicos y un contrato.
Mi corazón comenzó a latir con fuerza.
En la primera página aparecía mi nombre.
Y una frase que me dejó sin aliento.
“Acuerdo Matrimonial Vinculado al Fideicomiso Harrison.”
Levanté la vista, confundida.
—¿Qué significa esto?