La mamá del novio llegó con un vestido azul gastado y todos murmuraron… hasta que la novia se detuvo en el pasillo y dijo algo que hizo llorar a toda la iglesia

PARTE 2

Guadalupe sintió que el aire le faltaba.

Miró su vestido azul, pasó la mano por el bordado desgastado del pecho y asintió lentamente.

—Sí, hija… este mismo. Lo compré hace treinta y un años con mi primer aguinaldo. Con él fui al hospital cuando nació Santiago. Después lo usé en su bautizo, en su primera comunión… y hoy pensé que también debía acompañarme para verlo formar su propia familia.

La iglesia quedó en absoluto silencio.

Las personas que minutos antes habían murmurado ahora bajaban la mirada.

Valeria sonrió entre lágrimas.

—Entonces tenía razón.

Se volvió hacia todos los invitados.

—Hace unos meses encontré una caja de fotografías en el departamento de Santiago. Había una imagen de su mamá sosteniéndolo cuando era un bebé. Ella llevaba este mismo vestido.

Levantó suavemente las manos de Guadalupe.

—Desde ese día entendí que este no es un vestido viejo. Es un vestido lleno de sacrificios.

Algunas personas comenzaron a secarse las lágrimas.

La madre de Valeria sintió un nudo en la garganta.

Valeria continuó: