PARTE 2
Me quedé inmóvil.
—¿Declarando contra mi exmarido? —susurré.
Adrián mantuvo la sonrisa mientras una pareja pasaba junto a nosotros rumbo a la barra.
—No aquí —murmuró—. Hay demasiados oídos.
En ese momento, la música cambió. Los invitados comenzaron a dirigirse hacia sus mesas. Al fondo del salón, mi exmarido levantaba una copa, rodeado de empresarios, familiares y amigos que lo admiraban como si fuera un hombre intachable.
Yo había pasado años creyendo que simplemente era arrogante.
Ahora empezaba a preguntarme qué más había ocultado.
—Explícame —dije entre dientes.
—Trabajé para la fiscalía financiera hace tres años —respondió Adrián—. No soy actor.
Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
—¿Qué?
—Lo siento. Te mentí sobre quién era. Pero no sobre por qué acepté acompañarte.
Lo miré fijamente.
—Entonces, ¿quién eres realmente?
—Mi nombre sí es Adrián. Pero antes de dedicarme a la consultoría privada, participé en una investigación sobre fraude corporativo.
Mi corazón latía tan fuerte que apenas podía escuchar la música.
—¿Y Alejandro estaba involucrado?
Adrián tardó unos segundos en responder.