—Vámonos a casa.
Seis meses después, mi familia ya no existe como antes.
Mariana recibió una sanción penal menor, pero suficiente para manchar su historial. Mis papás también enfrentaron consecuencias por mentir a la autoridad. El seguro no pagó nada porque Mariana no tenía permiso para manejar el carro. Terminaron vendiendo la casa para cubrir abogados, multas y el acuerdo civil por el valor del Civic.
Sofía ahora maneja un Corolla usado. Va a terapia. Sonríe más. Ya no pregunta por sus abuelos.
A veces alguien me dice que fui demasiado lejos.
Yo pienso en mi hija temblando detrás de mí mientras dos policías la miraban como sospechosa.
Y entonces sé que no fui lejos.
Solo fui hasta donde una madre debe ir cuando alguien intenta destruir a su hija.