Parte 2:
Andrés está de acuerdo.
Las palabras no hicieron ruido…
pero dentro de mí algo se rompió con una claridad absoluta.
No grité.
No lloré.
Solo lo miré.
—¿Es cierto? —pregunté, con una voz tan baja que parecía no pertenecerme.
Andrés está de acuerdo.
Las palabras no hicieron ruido…
pero dentro de mí algo se rompió con una claridad absoluta.
No grité.
No lloré.
Solo lo miré.
—¿Es cierto? —pregunté, con una voz tan baja que parecía no pertenecerme.