“Nos dijeron que no duraríamos ni un año… pero llevamos 27 años de matrimonio, construyendo una vida juntos contra todo pronóstico ❤️”

La vida no fue fácil. Hubo errores, hubo confusión, hubo momentos de cansancio y de miedo. Pero nunca dejamos de intentarlo. Siempre nos mirábamos y recordábamos por qué habíamos elegido estar juntos. Con el tiempo, aprendimos a ser un equipo real, no perfecto, pero fuerte

. Paul vive con diabetes, y yo también he tenido mis propios problemas de salud, pero nunca dejamos que eso nos separara. Al contrario, nos unió más. Cada dificultad se convirtió en una prueba que enfrentábamos lado a lado.