Me llamaban ‘Tío Papá’… pero crié a dos gemelos que cambiaron mi vida para siempre”

Solo yo.

No pensé. No planifiqué.

Solo me quedé.

La primera noche no dormí.

Uno lloraba mientras el otro necesitaba ser alimentado.

Y yo… no sabía nada de bebés.

Pero aprendí.

Aprendí a preparar biberones en la oscuridad.